Es difícil decir esto en voz alta, pero estoy agradecido con Dios por haber venido aquí como Jesús para tomar mi lugar y quitar el castigo por los pecados. Creo que también deberíamos agradecer a Judas porque él también contribuyó a nuestra libertad del pecado. Por dolorosa que sea la traición, fue necesaria para liberarnos de la muerte.
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna.
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en comentar!
Join the conversation
Sign In to Comment