Señor, gracias por todas aquellas personas que han mantenido encendida la luz de la fe y que hoy continúan dando esperanza a nuestros corazones y nos guían de regreso a ti con su testimonio.
Eres la luz del mundo. Una ciudad situada en una colina no puede ocultarse.
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en comentar!
Join the conversation
Sign In to Comment