Te pido que reces para que no me vuelva dos veces muerto, réprobo, endurecido, ni me aparte, ni sea consumido por la oscuridad.
Por lo tanto, queridos amigos, ya que ya saben esto, estén en guardia para que no sean arrastrados por el error de los sin ley y caigan de su posición segura. Pero crezcan en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. ¡A él sea la gloria ahora y para siempre! Amén.
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en comentar!
Join the conversation
Sign In to Comment