Pido que la maldad no se active ni se haga nunca, y que el anciano sea destruido y eliminado para siempre, y que el daño hecho sea deshecho, y que mi voz esté protegida y arreglada, y que esta cosa sobre mí y las cosas blasfemas se quiten y se vayan para siempre.
Porque sabemos que nuestro viejo yo fue crucificado con él para que el cuerpo dominado por el pecado sea eliminado, para que ya no seamos esclavos del pecado.
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en comentar!
Join the conversation
Sign In to Comment