Padre Dios, quiero orar por mi supervisor, la forma en que me habla es irrespetuosa y tú sabes, Dios, que no soy la misma persona hoy que antes. Así que oro para que me ayudes a no reaccionar y a mirar hacia ti, Dios, en el nombre de Jesús, oro. Amén.
No dejen que salga de su boca ninguna conversación malsana, sino solo lo que sea útil para edificar a los demás según sus necesidades, para que beneficie a los que escuchan.
Comentarios (2)
Join the conversation
Sign In to Comment