Mi querido padre acaba de ser llamado por el hospital, su aneurisma abdominal es peligrosamente grande y necesita ir al hospital cuanto antes. Por favor, oren por mi querido padre, todos estamos muy tristes y asustados. Querido padre, quiero rezar por ti, para que todo salga bien, y nos dé fuerzas. Amén
Dios es nuestro refugio y fortaleza, una ayuda siempre presente en las dificultades. Por lo tanto, no temeremos, aunque la tierra se desmorone y las montañas caigan en el corazón del mar.
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