Mi perro Peanut se escapó el otro día y mi mamá, mi papá y yo estábamos corriendo por todos lados. Yo empecé en mi bicicleta, mi mamá en su coche y mi papá revisó la casa. Luego ambos salimos a caminar para buscarlo y mientras yo iba por un camino, mi papá fue por otro. Cuando estaba caminando, todo lo que podía pensar era que iba a encontrar a mi perro muerto en la carretera y eso era todo lo que podía pensar. Una vez que llegué a la vuelta de la esquina, recé para que mi perro volviera a casa sano y salvo. Y cuando caminé más y me acerqué a mi casa, miré detrás de mí y vi a mi maestra de primer grado con Peanut, y él la estaba siguiendo. Corrí tan rápido gritando "Peanut" y empecé a llorar una vez que lo recogí. ¡Dios mío, me asustó, pero Dios respondió mis oraciones justo a tiempo! Y el otro día, mi perra Luna atrapó a una zarigüeya bebé. La aparté y me senté con la zarigüeya. Se despertó, miró a su alrededor, me vio y luego me dio la espalda y comenzó a mirar alrededor de la calle. Luego salió mi hermano y se desmayó de nuevo, así que lo sacamos en una caja con mi camiseta y recé por él para que se curara y se alejara de nuestros perros locos y de los gatos callejeros. Se alejó y mejoró ☺️
Los justos claman, y el Señor los escucha; los libra de todas sus angustias. El Señor está cerca de los quebrantados de corazón y salva a los de espíritu abatido.
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