Querido celestial, vengo a ti con un corazón humilde. Hoy quiero confesar que he vuelto a caer en la lujuria, Señor. Por favor, muéstrame tus manos y vuelve tu oído hacia mí, oh Señor. Escucha mi clamor hacia ti, Señor. Perdona mi pecado, un pecador. Que te ha fallado de nuevo, Señor. Dame la fuerza, la guía y la sabiduría para seguir adelante y huir de este pecado.
בשם ישוע אני מתפלל, אמן.
Ninguna tentación os ha sobrevenido que no sea común a la humanidad. Y Dios es fiel; no permitirá que seáis tentados más allá de lo que podéis soportar. Pero cuando seáis tentados, también proveerá una salida para que podáis soportarlo.
Comentarios (1)
Join the conversation
Sign In to Comment