El enemigo sigue intentando ponerme a prueba como a Job para hacerme esclavo del pecado. Necesito la protección de Dios, sabiduría para discernir todos los trucos y una fuerte resistencia para huir del pecado.
Ninguna tentación os ha sobrevenido que no sea común a los hombres. Dios es fiel, y no permitirá que seáis tentados más allá de lo que podéis soportar, sino que con la tentación también proveerá la vía de escape, para que podáis soportarla.
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en comentar!
Join the conversation
Sign In to Comment