Querido Dios,
Cuando me siento tentado a buscar en el mundo mi identidad, ayúdame a recordar que mi verdadera identidad se encuentra en Ti. Compraste mi vida a un precio y lo diste todo, Señor Jesús, para que pudiera ser restaurado al Padre. Gracias porque mi valor no está definido por lo que otros piensan de mí, sino por quién soy en Ti. "No sois vuestros; fuisteis comprados por un precio. Por tanto, honrad a Dios con vuestros cuerpos." (1 Corintios 6:19–20)
Ayúdame a vivir en esa verdad hoy, con confianza, humildad y paz. Recuérdame que no necesito ganarme la aprobación de las personas porque ya soy completamente amado, aceptado y conocido por Ti.
En el nombre de Jesús, amén. 🙏
He sido crucificado con Cristo y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. La vida que ahora vivo en el cuerpo, la vivo por la fe en el Hijo de Dios, quien me amó y se entregó por mí.
Comentarios (2)
Join the conversation
Sign In to Comment