Todavía no puedo creer lo bueno que es nuestro Señor... Cuando mi mamá estaba embarazada de mí, tenía un quiste que podría haberme matado. Llamó a un sacerdote y dijo una oración y el quiste desapareció. DIOS DIJO "NO HOY SATANÁS, NO PUEDES LLEVARTE A MI HIJO." ÉL ME SALVÓ. Algún día GRITARÉ sobre esto.
No moriré, sino que viviré, y proclamaré lo que el Señor ha hecho.
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en comentar!
Join the conversation
Sign In to Comment