Dios todavía nos consuela incluso cuando cometemos errores. Cuando pecamos y nos sentimos extremadamente culpables por ello, él todavía nos ama y nos perdona. Nos ama tanto que aún nos consuela. Incluso a mí, no un hombre sino un gusano. Gracias Dios.
Él sana a los quebrantados de corazón y venda sus heridas.
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en comentar!
Join the conversation
Sign In to Comment