Si me convierto en mártir por el evangelio de Dios al morir, no me importará. Jesús dijo que no tengamos miedo de lo que el hombre puede hacer al cuerpo, pero no puede hacer nada al alma.
No teman a los que matan el cuerpo pero no pueden matar el alma. Más bien, teman a aquel que puede destruir tanto el alma como el cuerpo en el infierno.
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en comentar!
Join the conversation
Sign In to Comment