Señor, al comienzo del año, dudé mucho de mi fe y de Ti. Pero he llegado a darme cuenta de que incluso cuando dudaba de Ti, Tú permaneciste conmigo. Incluso cuando pensé que podía hacerlo solo. Señor, gracias porque puedo sentir Tu presencia todos los días. Gracias, Señor. Amén
Y ciertamente estoy con ustedes siempre, hasta el fin del mundo.
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en comentar!
Join the conversation
Sign In to Comment