Este gran verso fue revelado hace 14 siglos en un entorno desértico a una persona que no sabía leer ni escribir. En ese momento, todos creían lo que pensaban Aristóteles y otros filósofos. Algunos creían que el semen era sangre blanca del hombre y que el feto se formaba a partir de la sangre menstrual en la mujer. Otros creían que había un feto enano en el semen. El noble verso vino y mencionó etapas que no se habían mencionado antes, etapas que refutaron las palabras de los filósofos. Se demostró 13 siglos después que el desarrollo real del feto es exactamente como lo indicó el verso. Gloria a Dios, el Todopoderoso...
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en comentar!
Join the conversation
Sign In to Comment