Doy gracias a Dios por su gracia cuando merecemos juicio y muerte. Estoy agradecido de ser un hijo de un Dios misericordioso que dio a su hijo para tomar mi lugar por mis pecados, así que no tengo que hacerlo.
Porque por gracia habéis sido salvados, mediante la fe, y esto no procede de vosotros, es el don de Dios, no por obras, para que nadie se gloríe.
Comentarios (2)
Join the conversation
Sign In to Comment