Padre Celestial,
Gracias por el regalo de un nuevo día.
Gracias por la vida, el aliento y la oportunidad de comenzar de nuevo.
Al entrar en este día, ve delante de mí. Ordena mis pasos, guarda mi corazón y calma mis pensamientos.
Dame sabiduría en mis decisiones, paciencia con las personas y fuerza para cada tarea que enfrente.
Que Tu paz gobierne mi mente, Tu alegría llene mi espíritu y Tu favor me rodee como un escudo.
No importa lo que traiga el día de hoy, ayúdame a confiar plenamente en Ti.
Pongo este día en Tus manos.
En el nombre de Jesús, Amén.
Confía en el Señor con todo tu corazón y no te apoyes en tu propia comprensión; en todos tus caminos sométete a él, y él enderezará tus sendas.
Comentarios (0)
No comments yet. Be the first to comment!
Join the conversation
Sign In to Comment