Señor misericordioso, gracias por Tu amor y bendiciones infinitas. Estoy agradecido por Tu presencia en mi vida y por el don de la gracia a través de Jesús. Ayúdame a reconocer y apreciar siempre Tu bondad. Amén.
Todo buen regalo y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces celestiales, que no cambia como las sombras que se mueven.
Comentarios (0)
No comments yet. Be the first to comment!
Join the conversation
Sign In to Comment