Doy gracias a Dios por elegirme y asegurar mi salvación. Su presencia y poder me trajeron liberación, y hoy tengo autoridad en el nombre todopoderoso de Jesucristo para llevar a cabo Su majestuosa obra.
Él nos ha salvado y nos ha llamado a una vida santa, no por algo que hayamos hecho, sino por su propio propósito y gracia. Esta gracia nos fue dada en Cristo Jesús antes del comienzo del tiempo.
Comentarios (0)
No comments yet. Be the first to comment!
Join the conversation
Sign In to Comment