Pasé 95 días sin Instagram, redes sociales o juegos. Solía jugar COD Mobile, pero realmente no era el problema, solo era parte de las distracciones. Ya estaba luchando mental, física y emocionalmente, y las cosas estaban empeorando. Algo dentro de mí me dijo que me alejara de todas esas aplicaciones y me enfocara en mí mismo. Durante ese tiempo, comencé mi camino con Dios, y me cambió por completo. Ya no estoy deprimido, y siento más paz y propósito en mi vida. Esta experiencia me enseñó que a veces necesitas desconectarte de las distracciones para reconectarte contigo mismo y con Dios. No fue fácil, pero valió la pena, y estoy muy agradecido por la transformación.
Estad quietos, y sabed que yo soy Dios; seré exaltado entre las naciones, seré exaltado en la tierra.
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