Durante mucho tiempo, he lidiado con el orgullo sin siquiera saberlo. Confieso mis pecados y rezo a Dios para que me dé su fuerza para ayudarme a dejar ir el orgullo y la vergüenza, y para rendirme completamente a él.
Pero él da más gracia. Por eso dice: 'Dios se opone a los orgullosos, pero da gracia a los humildes.'
Comentarios (0)
No comments yet. Be the first to comment!
Join the conversation
Sign In to Comment