Dios, ablanda el corazón de mi madre y abre sus ojos para que vea que sus críticas constantes son desalentadoras y desgarradoras. Y ayúdala a ser más amable y no tan crítica, donde sienta la necesidad de comentar sobre todo lo que hago, visto o me acusa de.
Que su conversación sea siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepan cómo responder a cada uno.
Comentarios (0)
No comments yet. Be the first to comment!
Join the conversation
Sign In to Comment