Cuando sufrimos, a menudo pensamos que nunca terminará y que esta será nuestra vida para siempre. Pero debemos recordar que todo sucede por una razón. Dios está haciendo que todo suceda por una razón.
Dios no te despertó hoy por accidente. Te despertó porque aún no ha terminado contigo. Te despertó porque Su gracia es mayor que tu pecado y el hecho de que te despiertes otro día es la prueba viviente de eso.
A veces, todo lo que necesitas hacer es agradecer a Dios por lo poco que a menudo descartamos, hay mucho más poder en la acción de gracias y la perseverancia de lo que piensas.
Jesús te ama 🫶🏽✞
Y sabemos que en todas las cosas Dios obra para el bien de aquellos que lo aman, que han sido llamados según su propósito.
Comentarios (1)
Join the conversation
Sign In to Comment